La constructora ejecutó un proyecto de 2.330 m² diseñado bajo criterios de arquitectura bioclimática, logrando obtener el nivel A de eficiencia energética. La solución se centró en una distribución inteligente del espacio que prioriza la versatilidad de las aulas y el aprovechamiento de recursos naturales. Gracias al uso de materiales sostenibles y sistemas de climatización de última generación, se entregó un centro de innovación educativa que posiciona al campus como un referente en sostenibilidad y funcionalidad dentro de la ciudad.